Hoy y como cada  viernes, tuvimos un tiempo de aprendizaje sobre conceptos legales mirados a la luz de la Palabra en la sección “En derecho y conforme a las escrituras”. En esta ocasión, el hermano y abogado, Alberto González, compartió sobre la separación conyugal y sus consecuencias legales y espirituales.    

Sobre este tema, el hermano definió esta ley como fría, argumentando que “cuando consideramos esta norma, nos damos cuenta la importancia que se le atribuye el matrimonio a la familia como núcleo fundamental de la sociedad. Pero esto se plantea muy de golpe, contrastándonos con la dura realidad de una ruptura”.

“Cuantas personas que están en las iglesias, que participan de la comunión del Señor, necesitan ordenar aspectos de sus vidas. Este no es un tema fácil porque tiene un trasfondo de dolor sobre la vida de la personas que han vivido una situación como esta”, agregó.  

Si bien explicó que la primera instancia siempre será la reconciliación, o buscar la forma de restaurar dicha unión con la ayuda del Señor y confiando en lo que dice su palabra, advierte que hay situaciones complejas donde es necesario tomar ciertas determinaciones legales.

“Si los adultos, los padres o los cónyuges, no hemos sido capaces de ponernos de acuerdo. Ha sido mucho el quiebre que hemos quedado enemistados. Pasamos del amor al odio provocando heridas profundas en las personas o no logrando ponernos de acuerdo en las cosas que la ley nos pide, entonces debemos ir a un tribunal”, explicó.

Escucha la conversación completa a continuación: