Como cada viernes, hoy en “Nuevas cada mañana” recibimos la visita de nuestro hermano y abogado, Alberto González, quien continuó con entregando conceptos legales y bíblicos sobre los quiebres en el matrimonios, los cuales pueden terminar en la separación definitiva a través de la ley de divorcio.

El hermano señaló que si bien existe una ley que avala esta ruptura, esta mantiene firme las obligaciones con los hijos. “Estas no desaparecen y se mantienen de forma perpetua, y la condición y el estado de hijo tampoco desaparece”.  

“Esta ley se da en dos instancias. Primero se habla del negocio por culpa, cuando hay una causal atribuible. La otra es cuando no hay mutuo acuerdo, cuando uno de ellos no quiera acceder al divorcio. La ley contempla que aun cuando esto ocurra, si uno de ellos se quiere divorciar después de tres años, puede llevar adelante una demanda para que el tribunal decrete el divorcio”, agregó.  

También se refirió a otras instancias importantes que pueden llevar al divorcio por la vía legal, como por ejemplo algún comportamiento reprochable que ponga en serio riesgo la vida en común. En esto también cuentan los deberes y obligaciones con el matrimonio mismo o con los hijos,  además, en un caso más radical,  el atentado contra la vida del hijo y del o la conyugue.

“Uno ve la cruda realidad que viven muchas familias. Hay tanta norma, pero en la intimidad de una familia y del hogar hay una ley propia que se instala. Hay una ley que no toma en cuenta la importancia que tiene el propósito de Dios de tener una familia, donde cada uno desarrolla un rol”, dijo.

Escucha la conversación completa a continuación: